Mar 1, 2020 | Tendencias

Francisca Valenzuela, Cantante y directora de Somos Ruidosas

“Disfruto compartir con otras mujeres que admiro porque aprendo y me transformo” 

Ante la reiterada discriminación a la que ella y sus colegas estaban expuestas, la cantante ideó Somos Ruidosas, una plataforma que combina música, charlas y actividades y que busca avanzar hacia la eliminación de normas que sustentan y reproducen la desigualdad de género en la industria musical local y mundial.

Voy arrasando con lo que venga
Llegaré hasta donde pueda
Y que nada me detenga

Francisca Valenzuela,
La Fortaleza

“No soy sólo yo, sino todas juntas”. Con esa frase, Francisca Valenzuela resume el significado de La Fortaleza, el disco que lanzó a finales de enero. En la carátula, la artista aparece justo al centro y rodeada de mujeres que la contienen y la abrazan. Para ella, esa imagen representa empoderamiento y unión femenina.

“La Fortaleza es el colectivo de gente que te ayuda a salir adelante, que cree en ti y te sostiene. Mi disco habla de ese proceso de crecer y salir adelante como individuo, pero también como colectivo”, cuenta desde la oficina de Sony Music Chile, donde suele estar por estos días cumpliendo con la ronda de promoción. Son las cinco de la tarde y el calor que caracteriza a la capital en verano no da tregua.

En ese disco, Valenzuela canta sobre muchos de los temas que le importan: transformación, vínculos, libertad y feminismo. La brecha de género que divide a la sociedad, duramente cuestionada en los últimos años, es también una de sus preocupaciones. Sobre todo en la escena musical, donde históricamente el trabajo de las mujeres

ha sido relegado a un rol secundario, como en muchas otras áreas y oficios. Ese fue el puntapié que la llevó a convocar un equipo y crear la organización Somos Ruidosas en 2016.

Para ese año, las cifras sobre participación de hombres y mujeres en los escenarios latinoamericanos no estaban disponibles, cuenta Valenzuela. Entonces se propusieron investigar al respecto y analizaron 66 festivales de la región durante tres años. Los hallazgos son reveladores: 8 de cada 10 números corresponden a shows de hombres solistas o bandas de hombres. Es decir, la presencia femenina es muy baja. 

Ruidosa comenzó como un festival para visibilizar el trabajo de cantantes chilenas. Con el tiempo, generó otras instancias como foros de conversación, una red de activistas, más investigaciones y un sitio web que a diario reporta noticias relacionadas al feminismo. 
“Con este proyecto quería decir que no hay una forma única de ser mujer, no hay una forma única de ser exitosa y necesitamos visibilizar y celebrar la diversidad de voces que pueden haber y sus proyectos, ya sea de mujeres o de disidencias latinoamericanas”, dice Valenzuela.

“Hice la primera versión de Ruidosas con la lista de contactos que tenía en mi celular, cantantes que conocía. Cuando las llamaba para contarles mi idea, de inmediato me decían que sí, que les hacía sentido”

— ¿Qué fue lo que te impulsó a crear Somos Ruidosas?
—La fantasía de crear un espacio que mezclara cultura popular y activismo era algo que siempre tenía en mente. Conversando con algunas de mis colegas, nos dimos cuenta que pasábamos por cosas similares en el mundo de la música, que tenía que ver muchas veces con temas de género, como la ausencia de mujeres en festivales, pero también comportamientos sexistas contra nosotras. Ahí yo pensé: ‘¿Cómo no vamos a tener un espacio para conversar de esto formalmente, para identificar el problema?’.

Hice la primera versión de Ruidosas con la lista de contactos que tenía en mi celular, cantantes que conocía. Cuando las llamaba para contarles mi idea, de inmediato me decían que sí, que les hacía sentido. Dentro de esa coherencia, este es un espacio y una iniciativa que resuena, que hace falta. Es una de las miles que están pasando alrededor del mundo, como parte de este movimiento feminista.

— ¿Tuviste algún episodio en la escena musical donde te hayas sentido discriminada por ser mujer?
—Hay varios comportamientos y realidades que se van incorporando y normalizando, donde una no se da cuenta que esas cosas podrían ser diferentes. Eso me pasaba: desde sentirme insegura en conciertos como público o como artista, hasta encontrarme con promotores que me decían que ya tenían a una mujer en el cartel del festival y no querían poner otra, y sin embargo, tenían 70 bandas de hombres y no se cuestionaban que estaban haciendo una diferenciación.

— ¿Cómo te hicieron sentir esas situaciones?
—Inadecuada. Pensaba que yo era el problema y no sabía que podía ser diferente. Cuando empecé a conversar con otras colegas, me di cuenta que muchas sentían lo mismo y había una exclusión activa contra las mujeres en ciertos espacios. Entonces me propuse pelear por esto, que no es algo exclusivo de Chile, sino que es algo mundial.

La plataforma impulsada por la cantante ya cruza fronteras, con actividades que se realizan cada tanto en México, Perú, Estados Unidos y Argentina. La incidencia que tuvieron al otro lado de la cordillera fue importante: en 2019, el parlamento argentino aprobó la Ley de Cupo Femenino en los escenarios, que guarda el 30% de participación de mujeres en grandes festivales. El estudio de Somos Ruidosas que demostró la baja participación en la región fue inspiración en la discusión de esta ley.

Entre otro de los hitos del año pasado destacan los conversatorios organizados con Shirley Manson, vocalista de Garbage y activista LGBTI y Bárbara Recanati, cantante argentina y fundadora de Goza, un sello discográfico feminista. Con Valenzuela como moderadora, en Santiago repletaron el Teatro Nescafé de las Artes, donde hablaron sobre cómo se mueven las mujeres en la industria y sobre el rol de la música y la cultura como un vehículo de cambio social. 

“Llegué a sentirme insegura en conciertos como público o como artista y a encontrarme con promotores que me decían que ya tenían a una mujer en el cartel del festival y no querían poner otra”

— ¿Cuáles son las experiencias que más te han enriquecido tras fundar Ruidosas?
—Aprender y compartir con otras colegas y mujeres que admiro, sentirme identificada con ellas y notar que yo también me he transformado con Ruidosas como espectadora. Es algo que me ha empoderado y es de lo que más he disfrutado. Con esas mujeres he podido mostrarme tal cual soy, lo que me ha hecho sentirme apoyada. También, compartir con el público, que siempre se muestra honesto y conectan con una. Finalmente se genera un espacio virtuoso, muy sano y profundo de conversación, diálogo y pensamiento crítico. 

—El año 2019 fue de muchas movilizaciones sociales. A tu juicio, ¿qué es lo que más urge resolver en igualdad y paridad de género?
—En Chile hay que cambiar la paridad en la nueva Constitución, si vamos a hablar de cosas simbólicas y que pueden tener un impacto real, esa es una de ellas. Encuentro que lo más feminista sería tener una Constitución que tuviera paridad. Ahora, hay muchas cosas más donde se debe trabajar de forma urgente, como la brecha salarial, la cobertura de las Isapres que discriminan a la mujer o el trabajo doméstico, es decir, el cuidado de la familia que no es reconocido.

— ¿Cuál de todas esas crees que debe abordarse primero?
–Creo que lo que más urge son los temas de seguridad básica de las mujeres, pensando en los femicidios, los temas de salud, la desprotección. La vulneración de los derechos de las niñas y de todas las mujeres en general me parece que es un tema urgente y que necesita una solución inmediata.

“La vulneración de los derechos de las niñas y de todas las mujeres en general es un tema urgente y necesita una solución inmediata”